jueves, 24 de mayo de 2012

Ministro contra la Ilustración



   Ante la opinión pública, el ministro Wert forma parte de la nómina de personajes con méritos para ser considerados odiosos. Así se ha podido comprobar a través de comentarios por doquier tras la huelga convocada por los sindicatos representativos del sector para todos los niveles del sistema educativo. El ministro de Educación se ha hecho acreedor de las iras sociales no sólo por las duras medidas en cuanto a recortes presupuestarios en las partidas destinadas a educación, sino además por su comportamiento cínico y su lenguaje ofensivo: el tono humillante de sus declaraciones alcanza a docentes considerados incompetentes, a padres tachados de irresponsables y a alumnos acusados de indolentes. Con todo, los méritos de ministro tan lenguaraz, cuyos análisis ponen en aprietos a la especie del “homo sociologicus” a la que pertenece, no deben ofuscar el juicio para ciertas cuestiones de fondo.

Los miles de millones de euros detraídos del sistema educativo en los presupuestos del Estado, más lo impuesto a las Autonomías en la misma dirección, dejan en precario un sistema en el que se reduce el número de profesores, sube el número de alumnos por aula y se eliminan programas y recursos que mantenían a la educación española, aun con sus problemas, en un nivel digno. Y al hilo de esos recortes acometidos bajo la invocada pretensión de reducir el déficit público para hacer frente a la crisis, lo que se plantea es un cambio de modelo educativo que afecta a los cimientos del sistema.

Recortes que han puesto en pie de guerra a alumnos, profesores y padres –parte de la gran guerra económica en la que nos hallamos metidos de hoz y coz-, traen consigo la regresión que sufrimos. No es frase vacía la que formula que en España vamos a una fuerte privatización de la enseñanza, tanto por los modos de gestión que se imponen, como por el auge de la red privada ante el deterioro de la red pública. Pero, además, nos topamos con una devaluación de la educación que contradice lo que han sido ideales ilustrados de formación humana para una ciudadanía crítica y activa. Dicha regresión anti-ilustrada va a la par del entreguismo en cuanto a soberanía de un gobierno que hace gala de nacionalismo españolista, pero que no tiene empacho en ningunear una institución como el Banco de España a raíz de todo el asunto Bankia. Una política de credo neoliberal está sacrificando el sistema educativo, lo cual, como señala Bernard Stiegler, en estos momentos forma parte de las estrategias de shock que soportamos. Si atendemos además a un jurista como Ferrajoli, podemos pensar que tal destrucción del sistema educativo atenta contra derechos sustanciales de los ciudadanos y, por ello, contra la Constitución que los ampara. Es la antipolítica de un ministro que actúa contra la Ilustración –o lo que queda de ella-.

José Antonio Pérez Tapias
(Publicado en diario Granada Hoy el 24 de mayo de 2012)



1 comentario:

Antonio Martín López dijo...

Siguiendo la sabia "ilustración" de nuestro Refranero podríamos decir que cada vez que habla "Joselito" Wert sube el pan.
Pues aún es peor cuando escribe. Sólo hay que echarle un vistazo a la carta que publicó promocionando la "lectura" el Día Internacional del Libro.