



















La leal disciplina de voto requiere una real disciplina de debate. Es decir, debemos obligarnos en el Partido y el Grupo Parlamentario Socialista a un diálogo en serio sobre las medidas que aprobamos, incluidas, por supuesto, las que tienen que ver con el ajuste que se lleva a cabo por nuestro gobierno en estos tiempos duros de una crisis que no cesa.






Como en Córdoba hace unos meses, ayer presentamos en Granada la Candidatura de los Moriscos Andalusíes -de las comunidades descendientes de los moriscos expulsados de España hace cuatro siglos- para el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia de 2010.
Después de la proposición que el Grupo Socialista promovió en el Congreso de los Diputados a finales de noviembre sobre el reconocimiento de la injusticia padecida por los moriscos cuando fueron expulsados de los reinos de España a comienzos del siglo XVII e instando al Gobierno a estrechar lazos económicos, sociales y culturales con los descendientes de los mismos en el Magreb y África subsahariana (http://argumentosptapias.blogspot.com/2009/11/izquierda-y-derecha-ante-el-iv.html), esta iniciativa de la sociedad civil en pro de la mencionada candidatura viene a insistir en la necesidad de recuperar la memoria de la injusticia cometida y de abrir paso a nuevos vínculos de diálogo y convivencia marcados, precisamente, bajo el signo de la "concordia" que el premio que se solicita pone en primer plano.
La iniciativa de la Candidatura de los Moriscos Andalusíes para el Premio Príncipe de Asturias ha arrancado de la Fundación Blas Infante, siendo acompañada por la Junta Islámica de España y la Casa Sefarad de Córdoba. Las adhesiones recibidas son ya más de tres mil, destacando la de personalidades como José Saramago, Amin Maalouf, Reyes Mate, Ian Gibson, Sandra Bessis, Juan José Tamayo, Asma Lamrabet, Federico Mayor Zaragoza, Sophie Bessis, Agustín Remesal, Pilar Távora... Hay que seguir sumando apoyos, tanto personales como individuales, de todos los ámbitos: académico, político, cultural, social, internacional, etc.
El hecho mismo de esta Candidatura es indicio de la sensibilidad social hacia la recuperación de la memoria histórica, del interés de la ciudadanía por asumir una responsabilidad que a todos atañe, de la voluntad ética de trabajar por el reconocimiento y la reconciliación. El deber de memoria que de esta manera se concreta es señal de madurez democrática y de apertura de miras, de voluntad de diálogo y de empeño por la erradicación de esos prejuicios que nutren la intolerancia, el rechazo del diferente, la islamofobia.
Es importante recordar que hace veinte años el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia fue concedido a los descendientes de los judíos sefardíes también expulsados de España en 1492. Ahora es el momento de reivindicar un tratamiento similar para los descendientes de los moriscos expulsados entre 1609 y 1614. Es de destacar por ello la implicación de la Casa de Sefarad en esta iniciativa.
En el acto de ayer en la Fundación Euroárabe de Granada, presidido por el Vicerrector de la Universidad de Granada Miguel Gómez Oliver, participamos Pilar Aranda, Secretaria de la Euroárabe, Sebastián de la Obra, Director de la Biblioteca Casa Sefarad e impulsor decisivo de los trabajos para la Candidatura, Antonio Manuel Rodríguez, patrono de la Fundación Blas Infante, Mansur Escudero, de la Junta Islámica de España, y un servidor. Invitamos a todos a adherirse a la propuesta de Candidatura, para lo cual pueden ir a la página web http://www.moriscosconcordia.com/, en la que encontrarán el modo de hacerlo, además de información exhaustiva sobre la iniciativa, incluyendo el texto completo de la propuesta de Candidatura.