
Me sumo a quienes piensan que ha sido un acierto el nombramiento de Francisco Caamaño como Ministro de Justicia por parte del Presidente Zapatero. Es de sobra conocido el buen hacer y el bien pensar de quien últimamente venía ocupando el delicado puesto de Secretario de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios.
En estos momentos quiero recordar un magnífico artículo suyo publicado no hace mucho en EL PAÍS (el 5 de diciembre pasado, en víspera del día de la Constitución) , titulado "Treinta años...y ni uno más", refiriéndose a la necesaria reforma del Senado para hacer de él una verdadera cámara territorial. A sus convicciones socialistas se añade, pues, una fina sensibilidad federalista, buenos ingredientes que acompañan a quien es un gran especialista en derecho constitucional. ¡Enhorabuena y buen trabajo, que nuestro mundo de la justicia lo necesita!
(Y suerte a Bermejo en su nueva etapa).